Textos Julio
M M J V S D L M M J V S D L M
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15
  M J V S D L M M J V S D L M M J
16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30

A paso de Peregrino – 7 de julio de 2008

El cuerpo nos transporta de modo más natural que el avión supersónico.
Estamos acostumbrados a adelantar camino, superando ampliamente los límites del espacio y del tiempo. Rápidamente llegamos a cualquier lugar del mundo. Primero la rueda, los remos, la vela; después las turbinas y tantos descubrimientos nos trasladan ahora en vehículos tan rápido, que parece que entramos en otra dimensión. Recorremos en pocas horas lo que en otro tiempo nos llevaría días y hasta meses. Pero el cuerpo humano es el mismo y por eso tarda horas y hasta días en ajustar su reloj biológico al nuevo uso horario, los horarios de comida y de sueño, el clima y las estaciones.
En la peregrinación física al santuario, el que se pone en el camino vuelve al andar natural con el ritmo de su propio cuerpo. No quema etapas. En la peregrinación nos movemos dentro de los límites de la naturaleza, con el tiempo y el reloj del paso propio, del organismo propio; nos trasladamos de una manera más real, no en una maquina y según nuestra propia capacidad: a paso de peregrino .
Por eso en la época de los aviones supersónicos y de la banda ancha de Internet, la peregrinación nos vuelve, de alguna manera, a la realidad, y todo gracias al espíritu.

Guillermo Ortiz SJ- Reflexiones 21