Luz de los corazones (San Blas) - 3 de febrero 2012
En medio de la penumbra de la corrupción que hunde y saquea nuestra patria brillan, como pequeñas velitas encendidas, los corazones de los que siguen trabajando por la familia y por la Patria –dice Teófilo Pereira. Renunciar al egoísmo y a los intereses particulares, para trabajar por el bien de todos es la mejor manera de conjurar las sombras que oscurecen la patria, y hay muchos hombres y mujeres que hacen así. Hay muchos argentinos que hoy no están pensando en la ‘quintita propia’, ni especulan con ganancias fáciles. Hay muchos argentinos que no son interesados ni mezquinos. Son generosos con su trabajo y el sacrificio de sus vidas por la familia de la sangre y la familia de la patria. Luchan por su familia, pero no son inquilinos de la patria, la argentina es su casa y la cuidan y la defienden y la construyen con cariño.
¿Recuerdan esa parábola de las velitas, donde la fe se apaga porque los hombres no quieren saber nada de Dios, y también el amor se apaga, porque dice que los hombres solo piensan en sí mismos? Bueno, yo creo que no es así. Creo, como sacerdote jesuita, que parece que la luz del amor, de la fe y de la esperanza está apagada, porque no salen en TV, en la radio o en el diario, donde aparecen los que pagan para aparecer y para que se hable de ellos. Creo que si hoy nuestra patria no llega a la disolución social, es por la fe, el amor y la esperanza que hay en tantos corazones argentinos
Que San Blas patrono de los locutores, bendiga a los locutores las la Radios.
Guillermo Ortiz SJ – Reflexiones 21
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