Si rezamos dejara de ser “ESTATUA” – 1 de febrero 2012
Hacer de ‘estatua viviente’ es uno de los trabajos de los ‘mimos’. Sobre un taburete, pintados y vestidos de un personaje importante y conocido, se quedan tiesos como una estatua.
En el centro la cruz que forman las peatonales Lavalle y Florida estaba la ‘estatua viviente’ del mismo Jesús con una túnica blanca y un manto rojo.
Me detuve y le dije: ‘Te van a prender velas en ves de darte una moneda’, No se inmutó. Siguió siendo estatua. Pero yo insistí: ‘Te dejo una moneda porque vos nos recordás a Jesús, y eso es muy bueno’. Entonces, ¡milagro! La estatua viviente de Jesús dejó de ser estatua, abrió compañeros Mártires.
los ojos sonrientes y me dio la mano. ¿Qué se supone que tenés en ese cofrecito de la mano izquierda junto al corazón?, le pregunté. Y el mimo sacó del cofrecito una medallita en forma de corazón y me la regalo.
El hecho me conmovió y me dejó pensando: solo si rezamos Jesús deja ser estatua. En el evangelio, o en las imágenes de las iglesias, Jesús no es más que una estatua, hasta que de veras buscamos el encuentro con él y nos comunicamos con él comprometiendo realmente algo de nuestra vida.
Si pasamos de largo, Jesús seguirá siendo una estatua sin vida, pero si rezamos en serio, el encuentro con él puede ser tan intenso que su fruto es un corazón nuevo. ‘Les cambiaré el corazón de piedra y pondré en ustedes un corazón de carne’, dice el mismo Dios en la escritura.
¿Qué esperas para hacer que Jesús deje de ser una estatua en tu vida? Jesús que pueda encontrarme intensamente con vos. Dame un corazón nuevo.
Guillermo Ortiz SJ – Reflexiones 21
|