Espiritualidad del Comunicador
 
 
Conmovido por la comunicación en Guadalupe
 
Enamorados
 
El nuevo continente descubierto
 
 
 
 
 
 


Conmovido por la comunicación en Guadalupe

Guillermo Ortiz SJ

No es latinoamericano, pero igual que Juan Pablo II y tantos otros, que pasan por el Santuario de Guadalupe en Méjico, también Mons. Celli se quedó impactado con esta ‘maestra de comunicación’; con el milagro y la imagen de la Virgen María en Guadalupe.
Como ahora, también en diciembre de 2008 escribió un mensaje a los comunicadores latinoamericanos.
El Presidente del consejo Pontificio para las comunicaciones sociales, Claudio María escribe el 12 de diciembre de 2009: Mensaje a los comunicadores Latinoamericanos con motivo de la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe
“Estimados amigas y amigos comunicadores de América Latina: ¡Feliz fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe! De nuevo se nos concede poder celebrar con alegría este día tan significativo, en particular para el Pueblo de Dios que peregrina en aquel querido continente.”
Santa María de Guadalupe es comunicación de Dios, afirma Celli
“La fiesta de María de Guadalupe nos manifiesta de un modo muy evidente cómo Dios se comunica por amor, adaptándose a las culturas de los diversos pueblos. La revelación bíblica muestra que la comunicación en un acto que surge del amor. "Por amor a mi pueblo no callaré, por Jerusalén no quedaré tranquilo hasta que su justicia se haga claridad y su salvación brille como antorcha" (Is 62, 1).”
Mons. Celli invita a enfocar la mirada en los niños y jóvenes
“Querría que dirigiéramos nuestra mirada, de manera especial, a los niños y jóvenes de hoy, que son la mayoría de la población latinoamericana. Cualquiera que sea su situación social y económica, se trata de personas concretas, cada una de ellas irrepetible y única. Son fruto justamente de los adultos que los engendraron, hijos e hijas que merecen ser acogidos y amados para que crezcan y desarrollen sus capacidades, se cumpla el plan de Dios sobre ellos y puedan trabajar por el bien común.”
¿Por qué esta mirada a los niños y jóvenes, del responsable de la comunicación social de toda la Iglesia?
“Todos -dice Celli, incluso los más marginados, viven en el contexto de una sociedad mediática, llena de mensajes dispersos. Y también son jóvenes en su mayoría los principales "pobladores" del llamado "continente digital", porque usan, de una u otra manera, las nuevas tecnologías de la comunicación. El Documento de Aparecida los señala como "centinelas del mañana" (N. 443); el Papa Benedicto los llama "nativos digitales" y los convoca a ser mensajeros del Evangelio entre sus coetáneos.
La cultura de estos pequeños y adolescentes es muy distinta de la de sus padres y maestros. Ello suscita lo que el Papa Benedicto XVI ha llamado "emergencia educativa", que debemos subsanar con un decidido acercamiento entre las generaciones con el ejercicio de la comunicación.
¿Cómo establecer puentes entre mundos que parecen, a veces, tan distantes?, se pregunta Celli.
Primero -afirma, en un esfuerzo sin descanso por la inclusión digital. Que no haya en la Iglesia comunidades aisladas y carentes de acceso a este espacio social. Que no nos falte perseverancia en esta prioritaria tarea.”
La auténtica comunicación inicia por la escucha del otro
“Al mismo tiempo, una auténtica disposición comunicativa inicia por escuchar a las personas para comprenderlas, compartir y realzar sus valores, acompañarlas en su camino de búsqueda, y anunciarles la Buena Noticia de Jesús para promover una sociedad más justa. Nosotros, comunicadores de hoy, ¿sabremos acercarnos a los pequeños nuevos interlocutores sociales para comprenderlos, con el tacto y la sabiduría con la que Nuestra Señora de Guadalupe se dirigió a San Juan Diego?
¿Seremos capaces de despojarnos de prejuicios y entrar en sus categorías y lenguajes?
Estando a la escucha de sus inquietudes y valores podremos defenderlos mejor de los riesgos que puede comportar el uso de los nuevos medios; no los dejaremos a solas con la tecnología; compartiremos la vida con ellos y así podremos promover juntos una cultura digital de respeto, de diálogo, de amistad.”
Celli llama a la Virgen: ‘Maestra de comunicación’.
“Que Nuestra Señora de Guadalupe nos siga acompañando como Maestra en el arte de la comunicación y la evangelización en una nueva cultura, a la que aportamos nuestro único tesoro: el Hijo de Dios hecho hombre, Jesucristo.
¡Feliz fiesta y feliz Navidad a todos ustedes!”
+Claudio María Celli
Presidente Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales
Ciudad del Vaticano, sábado, 12 diciembre 2009

Ejercicio de contemplación:
Mons. Celli nos cuestiona, hace preguntas para que reflexionemos y quizá proyectemos o reproyectemos la comunicación que hacemos, con una mirada cada vez más desde el Evangelio de Jesús, como su Madre, María de Nazaret, en Guadalupe.
Miro o recuerdo la Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe; la tilma, el poncho pobre del indio Juan Diego donde se grabó la imagen de la Virgen que permanece en el gran santuario de Méjico, al que peregrinan miles y miles de latinoamericanos para rezar, pedir ayuda y protección; y sobre todo para agradecer tantos milagros de Jesús por intercesión de su Madre. ¿Alguna vez probaste pedirle algo a la Madre de Dios?
(Si no tenés una imagen de la Virgen de Guadalupe te sugiero que la consigas, la hagas bendecir y la pongas en tu lugar de trabajo de comunicación.)

1. Miro, contemplo. Todo lo que aparece en la imagen es una bella y profunda catequesis para los indios y para cada uno, sobre el misterio del Dios cercano, que se despoja de todo para estar con nosotros, que nos ama, nos busca y nos acaricia en el regazo de su Madre, con los ojos y las manos de María de Nazaret.
¿Cuándo fue la última vez que te expusiste a su caricia?
La Madre de Dios realmente se acerca y entra en toda Latinoamérica con este milagro. Nos enseña a escuchar y a comunicarnos. También es “maestra” de la comunicación con Dios y de la comunicación de Dios. Porque ella hace presente a Jesús y nos enseña a hacerlo presente de modo fecundo en la comunicación que hacemos. ¿Qué comunicación estoy haciendo?
2. Agradezco Después de contemplar, tratando de ‘escuchar’ lo que la Virgen me inspira interiormente, le ruego que me ayude en la oración, que me ilumine. A la luz del mensaje de Mons. Celli, agradezco el don de la comunicación, capacidades, personas, instrumentos.
3. Reconozco con humildad ¿Utilice los dones de Dios para una comunicación como la que Dios nos enseña con María?
“¿sabremos acercarnos a los pequeños nuevos interlocutores sociales para comprenderlos, con el tacto y la sabiduría con la que Nuestra Señora de Guadalupe se dirigió a San Juan Diego?; ¿Seremos capaces de despojarnos de prejuicios y entrar en sus categorías y lenguajes?”
4. Decido y propongo como haré mejor la comunicación en adelante, en la comunidad y con nuestras Audiencias sufrientes.Bendición, Guillo SJ