|
2. Costurera y Catequista
“La joven laica ecuatoriana Narcisa de Jesús Martillo Morán – expresó Benedicto en la homilía- nos ofrece un ejemplo acabado de respuesta pronta y generosa a la invitación que el Señor nos hace a participar de su amor. ... al recibir el sacramento de la Confirmación, sintió…la llamada a vivir una vida de santidad y de entrega a Dios. Para secundar con docilidad la acción del Espíritu Santo en su alma, buscó siempre el consejo y la guía de buenos y expertos sacerdotes, considerando la dirección espiritual como uno de los medios más eficaces para llegar a la santificación. Santa Narcisa de Jesús nos muestra un camino de perfección cristiana asequible a todos los fieles. ...dedicada a su trabajo como costurera y…catequista. En su amor apasionado a Jesús, que la llevó a emprender un camino de intensa oración y mortificación, y a identificarse cada vez más con el misterio de la Cruz, nos ofrece un testimonio atrayente y un ejemplo acabado de una vida totalmente dedicada a Dios y a los hermanos.”
3. Los obispos del Episcopado latinoamericano y Caribe, afirman en el Documento de Aparecida
DA 6 . “… damos gracias a Dios y lo alabamos por todo lo que nos ha sido regalado. Acogemos la realidad entera del Continente como don: la belleza y fecundidad de sus tierras, la riqueza de humanidad que se expresa en las personas, familias, pueblos y culturas del Continente. Sobre todo, nos ha sido dado Jesucristo, la plenitud de la Revelación de Dios, un tesoro incalculable, la “perla preciosa” (Cf. Mt 13, 45-46), el Verbo de Dios hecho carne, Camino, Verdad y Vida de los hombres y mujeres, a quienes abre un destino de plena justicia y felicidad. Él es el único Liberador y Salvador que, con su muerte y resurrección, rompió las cadenas opresivas del pecado y la muerte, que revela el amor misericordioso del Padre y la vocación, dignidad y destino de la persona humana.”
A las 3 de la tarde del martes, era hermoso ver cerca de 27 niños jugando en la plaza de San Pedro sin pelearse, bajo la mirada de sus padres de la India, de los que vinieron por la canonización de Alfonsa de la Inmaculada Concepción, su primera santa. Habían hecho ‘campamento' bajo las columnas de la Plaza de San Pedro, no eran más de 10 o 12 parejas jóvenes, con sus atuendos típicos, con dos o tres niños cada una. A las 19,30 aún estaban allí. Guillermo Ortiz SJ
Bajar Texto |
|