María de Nazaret, sagrario vivo - 15 de diciembre 2010
Te propongo un ejercicio espiritual sencillo: 1- Abre la Biblia en el Nuevo Testamento. Lee donde María de Nazaret aparece embarazada del Hijo de Dios, en los primeros capítulos del Evangelio de San Lucas. 2- Después de leer piensa en el Sagrario. Es el lugar más importante de las iglesias, templos y capillas, porque ahí está Jesucristo, presente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, en el misterio de la Eucaristía. Si no puedes ir frente al sagrario físicamente, puedes hacerlo espiritualmente y piensa: El Jesús que en diciembre está en el seno de María de Nazaret, como sagrario vivo, ese Jesús que aparece en la Biblia, es el mismo Jesús que está hoy, vivo y presente en el misterio de la Eucaristía. 3. Adora a Jesús presente en la Eucaristía diciendo: Creo que estoy frente al Hijo de Dios hecho hombre en el seno de nuestra Señora, que murió para el perdón de los pecados, resucitó y ascendió a la derecha del Padre donde prepara un lugar para cada uno de nosotros. 4- Delante de Jesús decídete y proponte amar. El amor es el camino y la exigencia de todo discípulo y misionero de Jesús: Señor Jesús, quiero ser tu discípulo y hacerme prójimo, quiero amar al que hoy está a mi lado. Me propongo amar dando la vida por el otro, como vos estas amando aquí, ofreciéndote al Padre y rezando por nosotros.
Guillermo Ortiz SJ-Reflexiones 21