Textos Agosto 2010
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La extensa fila – 07 de agosto de 2010

Hay una larga fila de personas de todo tipo y condición. Es como las filas que se ven para comprar, para ser atendidos por el médico, por el político, para sacar entrada para un espectáculo, para tomar el colectivo.
Pero esta fila, es la fila de la fe. Son los peregrinos que llegan al santuario para rogar de bien cerquita, como si la esperanza se hiciera más concreta y real. Concreta y real como el pan de la Eucaristía que también se administra en el santuario.
Y ya va la intención, la súplica en la mirada, en la mano levantada para ‘tocar' al santo, en el gesto del corazón que quiere salirse para llegar a Dios.
Dentro del santuario y agotado por la peregrinación, todo el cuerpo está en oración, concentrado en el misterio, con fe humilde, sencilla
Una fe que solo tiene vergüenza de los pecados, y por eso nos arrodillamos para que el sacerdote nos de el perdón de Jesús crucificado, en el sacramento de la reconciliación.
Sí, es un misterio, pero si no somos soberbios se entiende fácilmente que hay cosas elementales que necesitamos, cosas que están más allá de lo natural, más allá de las propias fuerzas. Hay cosas elementales como la salud, la vida, el pan, el amor, la unidad de la familia, el trabajo, que dependen de la fuerza fecunda y poderosa del amor de Dios.

Guillermo Ortiz SJ – Reflexiones 21