La vida es de Dios – 31 de agosto de 2010
Dios cuidó la vida de Ramón. Dios hizo que lo sacaran vivo del vientre de su madre fallecida antes de que Ramón naciera. 'Nonato' significa: no nacido.
El santuario de San Ramón en Orán, Salta, es un pedacito del misterio de Dios, del misterio de la vida. Todas las mamás con sus panzas de embarazadas que llegan a la novena a pedir una buena gestación y un buen parto, los papas que ofrecen a los miles de niños y niñas, que vienen a la procesión del 31 de agosto -vestidos ellos como San Ramón, felices porque sus padres los quieren y los cuidan poniéndolos en manos del santo protector, son la catequesis viva más hermosa y elocuente sobre la familia y sobre el valor y el cuidado de la vida que yo haya visto jamás. Una catequesis viva de la vida frente a la cultura de la muerte.
Dios le salvó la vida a Ramón y por eso en su santuario Dios cuida la vida de sus hijos con la vida de Ramón. Él es seguro con su cuidado con las madres y sus niños porque es fiel. San Ramón le devolvió a Dios la vida que Dios le había salvado, consagrándose a él, dando la vida por él. Por eso es santo y en su santuario está la vida viva, la salvación, la protección de Dios para todas las mujeres que creen y que quieren que Dios mismo les cuide la vida de sus hijos y la propia.
Con las promesas y ruegos de sus padres, que los ofrecen a Dios por intercesión del santo, los chicos y chicas envueltos en el hábito sagrado, rojo y blanco del santo cardenal están, fuera o dentro del seno materno, en el mismo seno de Dios. San Ramón Nonato, ruega por nosotros.
Guillermo Ortiz SJ – Reflexiones 21
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