Rey de Amor - 29 de agosto de 2010
Jesús Rey de amor, que tu amor mande en mi corazón.
¿Quién manda en tu corazón?
Quizá alguno puede decir, cómo le voy a pedir a Jesús que su amor mande en mi corazón cuando estoy dominado por los vicios y adicciones. Me construí mi propia cárcel y no puedo salir. El odio y el resentimiento son los que mandan en mi corazón.
Pero ahí está Jesús que tiene poder sobre la vida y la muerte. Ahí está Jesús que venció en su propio corazón el odio, la mentira, el mal, el pecado, la muerte. Y lo hizo para ofrecernos a nosotros esta victoria.
Solo hace falta renunciar al mal y aceptar su mandamiento de amor para que él mismo nos cure las heridas del mal y nos llene con la fuerza de su amor y su vida divina.
Cada uno de nosotros puede decidir y elegir libremente: Jesús, quiero que tu amor mande en mi corazón. Jesús es rey por eso, porque vence el pecado y el mal. Dejemos que él venza en nosotros el pecado y el mal. Abramos el corazón, pidamos la gracia de conocer a Jesús Rey de amor, para amarlo y servirlo solo a él.
Guillermo Ortiz SJ – Reflexiones 21
|