El cuerpo - 27 de agosto de 2010
El cuerpo está ahí colgado de la cruz, como víctima de reconciliación.
El cuerpo está ahí, representado por infinidad de pinturas e imágenes artísticas de culto, de devoción...
Y también el cuerpo está en el altar, en el rito sagrado que repite y actualiza el misterio incomprensible, aunque visible del pan consagrado.
‘Este es mi cuerpo que será entregado por ustedes... Este es el cáliz de mi sangre.'
El cuerpo se encuentra ahí, lo sostienen las manos demasiado humanas del sacerdote, frágiles como él, como el pan que la fe dice que ya no es pan. Es el cuerpo. Es el cuerpo resucitado, que aunque estuvo colgado, venció la muerte. Cuando los discípulos fueron al sepulcro donde lo habían enterrado muerto, atestiguan que no estaba y después lo vieron y tocaron sus llagas con sus propias manos y él comió con ellos...
El Cuerpo está ahí. Es el cuerpo, pero también es la sangre, el alma y la divinidad. Es Jesucristo entero, así como se ofreció y ofrece por la vida del mundo también hoy.
Guillermo Ortiz SJ – Reflexiones 21
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