No tiene miedo - 22 de agosto de 2010
Una de las características de Jesús, es que él no tiene miedo de meterse entre los despreciados. Jesús no tiene miedo de colocarse entre los pecadores y con su ‘mala junta'; entre los excluidos y los que se autoexcluyen.
Cuando los que se creen buenos se lo reclaman, Jesús dice que no vino para los justos sino para los pecadores. Jesús no tiene miedo de contagiarse del mal. Su amor misericordioso es más fuerte que todos los males.
Es más, afirmamos que cargó con todos los pecados del mundo, los míos y los tuyos, y lo vemos cargando con un juicio, una condena, azotes y burlas.
Pero Jesús carga los males para ponerlos en su lugar; para aniquilarlos en sí mismo.
Jesús carga con los errores, como el médico que se hace cargo de la herida para curarla. ‘En sus llagas somos curados', dicen los Escritos sagrados.
Jesús no tiene miedo de meterse entre nosotros y se hace cargo misericordiosamente de nosotros para curarnos de fondo. Él no se contagia de nuestros errores, pero nosotros sí podemos contagiamos de su amor que nos cura, si lo dejamos entrar en nuestras vidas.
Aprovechemos que Jesús no tiene miedo, entreguémosle nuestros males y pecados y dejémonos curar por él, que no ha venido para los justos sino para los pecadores.
Guillermo Ortiz SJ – Reflexiones 21
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