Textos Agosto 2010
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Jesús te pide un cambio - 21 de agosto de 2010

Jesús te pide que cambies por sangre el jugo de tomate que tenés en las venas. Jesús derrama su sangre por nosotros y la ofrece, para que nuestra vida sea un compromiso con la verdad y la belleza del amor de Dios, como es la vida de Jesús.
Jesús no quiere que vivamos como simples espectadores, en la cultura del espectáculo. Jesús no quiere que nos acomodemos a la situación para no comprometernos, igual que el camaleón que cambia de colores según la ocasión. Jesús nos llama a jugarnos el todo por el todo.
¿Será por eso que en el Evangelio lo vemos a Jesús entre los pecadores y los excluidos?
Jesús prefiere a los que se juegan, aunque se hayan jugado mal y es duro con los que están acomodados y seguros; con los que se creen mejores que los otros.
Su afirmación es bien clara: “No he venido para los sanos sino para los enfermos. No he venido para los justos sino para los pecadores”.
Es importante para los pecadores, que Jesús busque entre nosotros a los que necesita para un compromiso sincero y decidido con el bien y con la vida. Aprovechemos para escuchar a Jesús y para aceptar el cambio que nos ofrece: dejar el jugo de tomate y recibir su sangre viva, curadora y fecunda, que nos involucra con el bien y la vida; que nos compromete con la paz.

Guillermo Ortiz SJ – Reflexiones 21