Jesús peregrino del hombre – 18 de agosto de 2010
Jesús, el Hijo de Dios que se hizo uno más de los nuestros entre los miles y miles de hombres del mundo y de la historia, peregrina hoy, resucitado, en cada persona que le abre su corazón.
Sí, el Hijo de Dios peregrinó y peregrina hoy en nuestra vida.
Desde Nazaret en el vientre de su madre, pasando por Belén hasta el Gólgota cruel, donde murió crucificado, Jesús peregrinó y peregrina hoy resucitado en la vida de cada hombre que le abre su corazón.
Jesús pasó por todo lo que pasamos nosotros y mucho más. Hasta hoy, que peregrina con nosotros. Lleva en su cuerpo glorioso las marcas del sufrimiento de la cruz para recordarnos que el amor verdadero es donación y entrega de la vida.
Sí, el amor es donación y entrega de la vida toda, por el prójimo, pero en las manos amorosas del Padre Dios que no abandona jamás a los que lo reconocen como Padre.
Abramos el corazón a Jesús. Si el peregrina su Vida en nuestra vida, nuestras llagas serán como las suyas, bendecidas por el amor del Padre Dios que acepta en sus manos nuestra vida como ofrenda de amor.
Que Jesús te abrace en su corazón a vos y a los tuyos. Te cure y te proteja del mal y te llene de la fuerza de su Amor vivo.
Guillermo Ortiz SJ – Reflexiones 21
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