Puerta del misterio – 17 de agosto de 2010
La cruz sobre el monumento queda como una puerta testigo del misterio y como señal bendita del paso definitivo al más allá: de Dios, al Misterio.
Es bendita porque concentra y derrama el amor de Dios, su gran misericordia. La cruz nos abraza con el perdón de Dios.
La cruz queda como una puerta sin más rastros que lo que siempre estuvo más acá. Por eso también está la foto y en el corazón de los deudos, la memoria.
Es bueno hacer memoria de los seres queridos que nos dejaron.
Es bella la memoria de los santos y de los que vivieron como hijos de Dios, porque esta memoria es un camino. Camino que pasa por la cruz y se adentra en el Misterio de la misericordia de Dios.
La memoria de nuestros seres queridos fallecidos reaviva el deseo del reencuentro con ellos en el amor de Dios. A Dios le rogamos por el eterno descanso de estos seres queridos y también le rogamos por nuestra fidelidad a ese camino de Jesús y de los Santos, para que en nuestro peregrinar lleguemos al reencuentro con nuestros seres queridos en el amor de Dios. Y el reencuentro pasa por la puerta bendita de la cruz.
Jesús que levantaste esta puerta de la cruz de amor, te rogamos que la misma abrace a nuestros seres queridos fallecidos, en el amor del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Descansen en paz, amén.
Guillermo Ortiz SJ – Reflexiones 21
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