Espacio de reflexión y oración - 28 de enero de 2012
En tiempo de vacaciones son muchos los que aprovechan para descansar y serenarse con la reflexión y la meditación. Con el grupo de Servidores Ignacianos discutimos sobre lo que significó y significa para cada uno de nosotros un retiro espiritual, eso que San Ignacio entiende como ejercicios espirituales. Ignacio de Loyola dice que así como el caminar, correr… son ejercicios físicos, la oración, la meditación y todo modo de preparar y disponer el corazón para ordenar los afectos y poner como centro de la vida a Dios, son ejercicios espirituales. También el corazón se desordena, y en lo profundo del corazón los afectos y también el sentido de la vida.
¿Hay orden en mis afectos? ¿Siento paz en mi corazón? ¿Siento en mi la fuerza de la vida? ¿O estoy inquieto, confundido, solo, desanimado? ¿Mi descanso es un tiempo para tomar fuerzas y seguir el camino, porque tengo un rumbo cierto en mi vida?
Pensando en lo que significa esta experiencia, llegamos a la conclusión de que los ejercicios espirituales son un tiempo de silencio personal para sentir al señor en el corazón. Necesitamos eso, necesitamos crear espacios de reflexión y oración, para ir ordenando el corazón y confirmando el rumbo. Señor gracias por esta posibilidad de la oración, la meditación y danos la oportunidad de ejercitarnos espiritualmente.
Guillermo Ortiz SJ- Reflexines 21
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